Sir Roger Moore, aparece en la fista entallado en un tuxedo negro con doble apertura y una pequeña cartera cuadrada. Ni siquera levanta la vista cuando cuatro bomberos pasan corriendo junto a él en plena fiesta. Han sido llamados accidentalmente para cubrir un incendio en el Club Gramercy park en Manhattan.
“Yo siempre me alegro cuando veo un bombero, gracias a Dios; lo que es triste es que les molesten con tantas falsas alarmas”. Comenta Roger Moore al más puro estilo vanidoso-elegante de James Bond, el personaje de su vida. Esa noche se le homenajeaba por su carrera profesional por parte de la comunidad de actores en Nueva York. Era la noche del domingo, y Moore de había mentalizado ya para firmar las copias de su última autobiografía: My life is my Bond o “Mi mundo es Bond”. Y lo haría, pero está cómodo a pesar de estar rodenado por figuras y retratos de presidentes de la comunidad de actores tan antiguos como José Ferrer y Alfred Drake que se sostienen sobre el del fundador, Edwin Booth.
Antes de la cena, John Martello, el executive director, cogió a Mr Moore, a su esposa, Kristina Tholstrup y a aptros invitados y se los llevó a dar una vuelta para que concieran el club. La visita, que paró en la biblioteca, se caracterizó por los comentarios de Moore que junto a su apariencia distraída comenzó un coloquio sobre las llamadas telefónicas entre los grandes actores y actrices de épocas pasadas: “Si no, acuérdate de Billie Burke: todavía la recuerdo cuando era virgen”.
En la tercera planta, encuentra la habitación donde Mr. Booth, el fundador, pasó sus último años. Moore declina la invitación de Martello a otcar la cama de Booth: “Dejemos a Yorick dormir tranquilo”. Mientras bajan a la fiesta de nuevo, a Moore se le oye decir: “de vuelta a mi querido club de la soda con limón”, para luego matizar: “el camarero se mostró verdaderamente decepcionado cuando no le pedí un Martini, pero tampoco iba a ser yo el que perimitiera que este pobre club mantuviera la imagen mitificada de un no mito”. Siempre grande, Roger Moore.




