Colores de vampiros, como si nos hubiera invadido el espríritu del Crepúsculo, púrupras con negro, media muy tupidas pero sobre todo vestidos. Estas son las tendencias del must haver de la temporada 2009 que podemos ver en las pasarelas más importantes del mundo como Nueva York, Milán, París…
Mucho negro y mucho gris. Parece que no nos quitamos de encima los colores de la triste elegancia ni a la fuerza, pero lo cierto es que a la hora de ir de comprar nos salvan de más de un quebradero de cabeza…que nos puede venir por otro lado. Porque los diseñadores sentencian que hay que reforzar un tendencia que viene ya desde los albores británicos desde hace tiempo y que no es otra que os cuadros escoceses. Combinados con camisas, en forma de pantalón, falda o medias; incluso por ahí lo he visto combinado con tartán.
Cómo no, va a haber que seguir cuidándose porque siguen modelos ajustados por la cintura y pantalones muy bombilla del que proto veremos una versión bagui del siglo XXI. Los más destacados: Gyvenchy por supuesto. Con un corte fino y elegante. Vuleven otra vez las botas sadomasos muy de cuero, yo creo que cmo consecuencia de la moda que de nuevo la infalible Kate Moss nos ha metido a todos sobre el cuero con tanto pornerse sus pantaloncitos para salir. Par vuestra información. En Top shop están esos pantalones de cuero de los que os hablo, peor en Top shop London, así que aprovechad si vais. Pero en España, lo horteras que somos no nos ha llevado más que a unos míseros leggins que aún están en H Y M por 20 euros. tre bien!!
Y es que París es así, eternamente estilosa, precisa, elegante, subversiva, fina y refinada, que no es lo mismo. Es el epicentro mundial donde los grandes de este mundo deciden ser ellos mismos. Aquí no vale el equilibrio diseñador-empresario que se traenJacobs y Arnault, porque en París, todo es arte. Mires por donde mires la moda invade las esquinas. Los diseñadores miran a las modelos y las modelos a los trajes y los trajes son mirados por un público tan exigente como absorbente.
Comienza la jornada a las 14.30 con las 32 modelos que Marc Jacobs ha elegido para que luzcan las obras de su marca, Louis Vuitton. Él mismo, enfundado en su traje negros de tres piezas se transforma en embajador de la sobriedad y galanura de su marca. Las modelos se retrasan pero está traquilo porque sabe que forma parte del asunto y se permite el lujo, asu vez, de reflexionar en voz alta: “Recuerda que esta es la ciudad en que hasta los lectores del metro van en zapatos de tacón”. Arnaut, su jefe y primer admirador y uno de los hombres (si no es el que más) más ricos de Francia por poseer la compañía Moët Henney Louis Vuitton(LVMH), le mira y asiente.
El punto esencial de Jacobs este otoño siguen siendo las chaquetas simétricas y “coquetas”, las faldas cortas envueltas en collagues de colores y texturas y un toque de influencia asiática presente en las evillas metñalicas de los cinturones. ¿Algo que ver con el espíritu de Saint Laurent?Más bien no, en cambio lo encaminaría más hacia una banda sonora de Edtih Piaf.
Llega Miuccia Prada con MIU MIU y un aire muy parisino, que combiena texturas gruesas con estampados de pinturas grecorrimanas y que no pega nada con la nueva collección de Albert Elbae, que se queda en lo exótico y apuesta por leopardos en los bolsos y el los estamapados. Lo mismo que Azzedine Alaïa y sus vaporsos vestidos de taffeta, cloqué y seda de duquesa, muy en contraste con sus nuevos pantalones con pliegues de tachuelas.
Alexander Mc Queen, que como buen londinense es muy moderno, opta por lo diseños a ordenador en sus estampados. Todo con imágenes muy futuristas tales como cristales rotos, granos de madera y esqueletoa humanos, así como el efecto hierro de la Torre Eiffel para congratularse un poco con sus anfitriones. Toda su colección viene inspirada en la revolución industrialy el darwinismo, tanto en materiales como en temas.
Y como no, el aparece el gran John Gallianopara Dior siempre full of colours e inspirado en el caricaturista ingles del siglo XVIII James Gillray. UN auténtico genio de la sátira al que homenajea con una burla a las supersticiones del mundo del espectáculo: amarillos chillones, rosas bebé y azules aristocráticos.
John Galliano para Dior
¿Sólo genios consagrados?Pues no, tambiñen novatos. Pero sólo en protagonismo porque El nuevo Diseñador de Chloé, lleva ya lo suyo diseñando para los grandes y en esta colección expresa su optimismo con vestidos de días de sol y trajes ceñidos a los hombros en algodón de Khaki. Todo esto entre otras muchas maravillas que puedes observar en este paréntesis temporal que París nos regala al resto de los mortales para que pellizquemos una porción de la elegnacia de una semana de la moda que en aquella ciudad no acaba nunca.