moda y pasarelas 2009

25 12 2008
Ángel Schlesser Cibeles 2008-2009

Ángel Schlesser Cibeles 2008-2009

Colores de vampiros, como si nos hubiera invadido el espríritu del Crepúsculo, púrupras con negro, media muy tupidas pero sobre todo vestidos. Estas son las tendencias del must haver de la temporada 2009 que podemos ver en las pasarelas más importantes del mundo como Nueva York, Milán, París…

Mucho negro y mucho gris. Parece que no nos quitamos de encima los colores de la triste elegancia ni a la fuerza, pero lo cierto es que a la hora de ir de comprar nos salvan de más de un quebradero de cabeza…que nos puede venir por otro lado. Porque los diseñadores sentencian que hay que reforzar un tendencia que viene ya desde los albores británicos desde hace tiempo y que no es otra que os cuadros escoceses. Combinados con camisas, en forma de pantalón, falda o medias; incluso por ahí lo he visto combinado con tartán.

Cómo no, va a haber que seguir cuidándose porque siguen modelos ajustados por la cintura y pantalones muy bombilla del que proto veremos una versión bagui del siglo XXI. Los más destacados: Gyvenchy por supuesto. Con un corte fino y elegante. Vuleven otra vez las botas sadomasos muy de cuero, yo creo que cmo consecuencia de la moda que de nuevo la infalible Kate Moss nos ha metido a todos sobre el cuero con tanto pornerse sus pantaloncitos para salir. Par vuestra información. En Top shop están esos pantalones de cuero de los que os hablo, peor en Top shop London, así que aprovechad si vais. Pero en España, lo horteras que somos no nos ha llevado más que a unos míseros leggins que aún están en H Y M por 20 euros. tre bien!!





Cazadores del más allá

17 12 2008

el estilo Baby Doll se extiende desde la nueva cuna de la moda, Tokio

el estilo Baby Doll se extiende desde la nueva cuna de la moda, Tokio

La moda está en todas partes eso es verdad, pero hay quien la sabe ver y quien no. Son gente muy escogida, gente con la through vision que la llamo yo, porque se toman al libertad de mirar más alla en el terreno del estilo. Son lo que hoy conocemos como cool hunters o cazadores de tendencias. Van por ahí mirando por las calles, entran en tiendas de chico y de chica indistintamente y no sólo de los grandes centros de la moda mundial como Fifth avenue o el mismo Fuencarral, en Madrid, sino que son los encargados de buscarse los sitios más recónditos del mundo para ir a buscar moda. Tokio es su última meca y los países árabes son otra de las grandes fortunas de cadenas como Zara. Bastantes Zaras de estos países, se toman tan en serio las costumbres de sus gentes que hay ciudades donde las tiendas se cierran cada hora para respetar la hora de la oración.

Vista la exquisitez del trato , no es de extrañar que las empresas se empeñen sobre manera en encontrar personas con una capacidad de observación extraordinaria que nos digan lo que se lleva en la calle y luego lo desarrollen con los dieseñadores. El fenómeno Baby Doll, tan extendido en Japón, nunca hubiera llegado a nuestros oídos sin los Cool Hunters. Son empleados pero no tienen empleo. Su trabajo es ser distintos, distinguir lo que es moda de lo que no, conseguir que un diseño de falda por la rodilla sea un éxito de ventas en la India y en definitiva, sacar del apuro a los diseñadores que suben al olimpo de los tejidos de oro y terciopelo y se olvidan de lo que realmente le hace importantes, sus compradores. Y vivimos en la Tierra.





Sesiones de zorros

16 12 2008

Hoy dedico un artículo de despotrique en honor a los profesionales de la moda. Lejos de ser un grito desesperado será un grito ensordecedor en la cara de los organizadores de editoriales y reportajes que las revistas de moda suelen hacer. Os explico un poco: cuando véis en las revistas de moda varias páginas en las que una o varias modelos se presentan con prendas y diferentes situaciones, no es sólo que vayan así vestidas y les echen una cuantas fotos…no. Las modelos pertenecen a agencias con las que los responsables de sección de las revistas se ponen en contacato. Les explican la línea narrativa del reportaje o la editorial que quieren hacer y el tipo de modelo que necesitan. En una editorial, la modelo no importa tanto porque su papel está repartido normalmente con una celebrity. Pero en los reportajes todo depende de la modelo, que previamente debe ir a un casting que puede estar en el quinto pino del mundo para enseñar su book cinco minutos y que le mirne con caras raras. Tras enseñar su book, deja su composit que es una especie de tarjeta de contacto de la modelo donde vienen su medidas y la agencia a que pertenece. Tanto el composit como el book los paga la modelo. Un book anda por los 400 euros, que se le descuentan de sus trabajos. Para un modelo que está empezando y también para muchas veteranas, un reportaje entero, es decir, 8 o 9 horas de trabaj0, supone cobrar 180 euros, de los que un 20% se van a su agencia y otro tanto al IRPF, con lo que al final la modelo percibe en valor neto unos 80 o 100 euros. Y de ésos, no ve un duro porque debe pagar tanto su book como los composits. Con lo cual si se ganara la vida de ello, como ocurre con las rumanas o las nórdicas en general, deben vivir del aire por lo menos cuatro meses hasta que salvan sus deudas.

De ahí que haya modelos con deudas de miles de dólares en países extranjeros: las agencias las mandan allí con la promesa de una serie de cástings a los que irán. Ellas, ilusionadas, movilizan a sus familias y van a ciudades como Nueva York, donde un piso en Queens cuesta el doble que uno en Arguelles y van generando deuda. Y para colmo las tratan como basura, como mercancía: a las nórdicas les obligan a trabajar bajo presión o el doble y a las modelos que meten en residencias como en Milán, las vigilan hasta el punto de poder echarlas de la residencia si la llave no sale del casillero de ésta todos los días como prueba de que la modelo ha ido a os cástings prefijados. Y no hay excusas.

Es un mundo mitificado pero muy peligroso.No se imaginan cuánto. Un mundo donde no se puede esperar ser algo o vivir de eso si no eres Adriana Lima o Kate Moss y que además corrompe el carácter de niñas que empiezan con 16 años y se atontan para toda la vida. Mucho cuidado con esto. Puede que las revistas nos muestren vídeos de sesiones de fotos ideales, pero muchas veces esas mismas revistas son las que insultan a las modelos, faltan a su profesionalidad con estilistas de resaca en las sesiones de fotos e incluso sometena las modelos a temperaturas gélidas mientras las obligan a posar como si estuvieran estupendamente. Está bien,eso va en cualquier trabajo,pero de momento que nadie nos quite el derecho a quejarnos. No es oro todo lo que reluce.





secas sobre mojado

14 12 2008

modelo tipo de las botas de moda en Nueva York, presentes en el desfile de gucci

modelo tipo de las botas de moda en Nueva York, presentes en el desfile de gucci

Botas, botas y más botas. Cualquiera que se dé un paseo por la cuidad de las ciudades que es Nueva York, se dará cuenta de que está invadida. Es más que una moda, es una moda útil. Venimos obsevando este fenómeno desde hace tiempo…ya no se habla más del “para estar guapa hay que sufrir”. Eso se acabó. Ahora la mujer ha tomado las riendas, se ha puesto masculina y autoritaria al más puro estilo de los 80 cuando a Armany se le ocurrió vestir a Antonia Dell’atte de robocop y acongojar a la poblción masculina europea.

Botas Dr Martens

Botas Dr Martens

Que sí, que está todo inventado, pero lo de las botas s otra cosa. Porque no vale cualquier bota. En Nueva York las que vales vienen salpicadas con miles de flecos a los vaquero y con piel de antes, que no entiendo por qué ya que el ante con la lluvia se estropea y en Nueva York llueve y nieva. Botas altas, botines, de tacón y sin tacón; incluso victorianas directamente inspiradas en la primera guerra mundial cuando los militares se las abotonaban por triplete y las cubrían con varias capas de piel debido al frío y la lluvia.

Son sólo para mujer porque los hombres parece que en esto del mundo de las botas Dr Martens de los Skinheads o en las Timberlands. Como se nota quien abandera la moda mundial… En definitiva, os lo adelanto desde ya…las botas viene pegando fuerte para alejarnos del retraso estilístico que casi siemrpe sufre España y sobre todo de lo que más nos tiene que proteger: del frío





Roger Moore nunca envejece

23 11 2008
Rooger Moore, con los miembres del club de actores su fiesta honorifica de Nueva York

Rooger Moore, con los miembres del club de actores su fiesta honorífica de Nueva York

Sir Roger Moore, aparece en la fista entallado en un tuxedo negro con doble apertura y una pequeña cartera cuadrada. Ni siquera levanta la vista cuando cuatro bomberos pasan corriendo junto a él en plena fiesta. Han sido llamados accidentalmente para cubrir un incendio en el Club Gramercy park en Manhattan.

“Yo siempre me alegro cuando veo un bombero, gracias a Dios; lo que es triste es que les molesten con tantas falsas alarmas”. Comenta Roger Moore al más puro estilo vanidoso-elegante de James Bond, el personaje de su vida. Esa noche se le homenajeaba por su carrera profesional por parte de la comunidad de actores en Nueva York. Era la noche del domingo, y Moore de había mentalizado ya para firmar las copias de su última autobiografía: My life is my Bond o “Mi mundo es Bond”. Y lo haría, pero está cómodo a pesar de estar rodenado por figuras y retratos de presidentes de la comunidad de actores tan antiguos como José Ferrer y Alfred Drake que se sostienen sobre el del fundador, Edwin Booth.

Antes de la cena, John Martello, el executive director, cogió a Mr Moore, a su esposa, Kristina Tholstrup y a aptros invitados y se los llevó a dar una vuelta para que concieran el club. La visita, que paró en la biblioteca, se caracterizó por los comentarios de Moore que junto a su apariencia distraída comenzó un coloquio sobre las llamadas telefónicas entre los grandes actores y actrices de épocas pasadas: “Si no, acuérdate de Billie Burke: todavía la recuerdo cuando era virgen”.

En la tercera planta, encuentra la habitación donde Mr. Booth, el fundador, pasó sus último años. Moore declina la invitación de Martello a otcar la cama de Booth: “Dejemos a Yorick dormir tranquilo”. Mientras bajan a la fiesta de nuevo, a Moore se le oye decir: “de vuelta a mi querido club de la soda con limón”, para luego matizar: “el camarero se mostró verdaderamente decepcionado cuando no le pedí un Martini, pero tampoco iba a ser yo el que perimitiera que este pobre club mantuviera la imagen mitificada de un no mito”. Siempre grande, Roger Moore.