¿Sabéis que pasa cuando una modelo muy muy guapa entra en una peluquería? que el peluquero jefe se pone inmediatamente a pensar y a idear. Es difícil adaptar perfectamente un peinado a una cara. Debes tener en cuenta muchas variables: color, forma de la cabeza, forma dela nuca, contorneo de las orejas, languidez de la cara, color de piel…Eso fue justo lo que pasó el día que Coco Rocha, una de las top más importantes del mundo, entró en la peluquería de Louis Licary. “El pelirojo nunca ha podido ponerse más de moda”. Y eso que ya tienen precedentes: acordémonos de los epinados de Susan Sarandon o de Linda Evangelista en los 90.
Pero Mr Licary ha dicho que el rojo es el color por definición de nuestro tiempo y que lo mejor de eso es que él ha encontrado la fórmula perfecta de aplicación del color. Hay que aclarar que s etrata de un colorista especializado, más que de un peluquero. Dice que simplemente consigue que la “piel sea más radiante” y no os preocupéis, porque según el colorista cualquier mujer se puede teñir de pelirroja sin problema: “consiste sólo en darle el toque adecuado para la piel. Pero claro, también pone condiciones: afirma que es mejor el pelirojo de la dica Coco Rocha para chicas con un complexión más fina y una tonalidad crema en la piel. Para quéllas con aire más mediterráneo y una piel más oliva, les aconseja un pelirrojo más oscuro. Tiene que ser como ver el color de un ferrary, tiene que cautivar ¿Te atreves?
Hoy dedico un artículo de despotrique en honor a los profesionales de la moda. Lejos de ser un grito desesperado será un grito ensordecedor en la cara de los organizadores de editoriales y reportajes que las revistas de moda suelen hacer. Os explico un poco: cuando véis en las revistas de moda varias páginas en las que una o varias modelos se presentan con prendas y diferentes situaciones, no es sólo que vayan así vestidas y les echen una cuantas fotos…no. Las modelos pertenecen a agencias con las que los responsables de sección de las revistas se ponen en contacato. Les explican la línea narrativa del reportaje o la editorial que quieren hacer y el tipo de modelo que necesitan. En una editorial, la modelo no importa tanto porque su papel está repartido normalmente con una celebrity. Pero en los reportajes todo depende de la modelo, que previamente debe ir a un casting que puede estar en el quinto pino del mundo para enseñar su book cinco minutos y que le mirne con caras raras. Tras enseñar su book, deja su composit que es una especie de tarjeta de contacto de la modelo donde vienen su medidas y la agencia a que pertenece. Tanto el composit como el book los paga la modelo. Un book anda por los 400 euros, que se le descuentan de sus trabajos. Para un modelo que está empezando y también para muchas veteranas, un reportaje entero, es decir, 8 o 9 horas de trabaj0, supone cobrar 180 euros, de los que un 20% se van a su agencia y otro tanto al IRPF, con lo que al final la modelo percibe en valor neto unos 80 o 100 euros. Y de ésos, no ve un duro porque debe pagar tanto su book como los composits. Con lo cual si se ganara la vida de ello, como ocurre con las rumanas o las nórdicas en general, deben vivir del aire por lo menos cuatro meses hasta que salvan sus deudas.
De ahí que haya modelos con deudas de miles de dólares en países extranjeros: las agencias las mandan allí con la promesa de una serie de cástings a los que irán. Ellas, ilusionadas, movilizan a sus familias y van a ciudades como Nueva York, donde un piso en Queens cuesta el doble que uno en Arguelles y van generando deuda. Y para colmo las tratan como basura, como mercancía: a las nórdicas les obligan a trabajar bajo presión o el doble y a las modelos que meten en residencias como en Milán, las vigilan hasta el punto de poder echarlas de la residencia si la llave no sale del casillero de ésta todos los días como prueba de que la modelo ha ido a os cástings prefijados. Y no hay excusas.
Es un mundo mitificado pero muy peligroso.No se imaginan cuánto. Un mundo donde no se puede esperar ser algo o vivir de eso si no eres Adriana Lima o Kate Moss y que además corrompe el carácter de niñas que empiezan con 16 años y se atontan para toda la vida. Mucho cuidado con esto. Puede que las revistas nos muestren vídeos de sesiones de fotos ideales, pero muchas veces esas mismas revistas son las que insultan a las modelos, faltan a su profesionalidad con estilistas de resaca en las sesiones de fotos e incluso sometena las modelos a temperaturas gélidas mientras las obligan a posar como si estuvieran estupendamente. Está bien,eso va en cualquier trabajo,pero de momento que nadie nos quite el derecho a quejarnos. No es oro todo lo que reluce.